La OPS emitió una nueva alerta epidemiológica este fin de semana, confirmando que la transmisión de la fiebre amarilla se mantiene sostenida en Sudamérica. Lo más preocupante para los expertos es que, desde finales de 2024, el virus ha comenzado a detectarse en áreas fuera de la cuenca amazónica, expandiendo el riesgo para millones de personas.
Cifras que llaman a la prevención
El balance regional muestra que el virus sigue siendo letal. Durante el 2025 y lo que va de 2026, los datos son contundentes:
- Balance 2025: Se registraron 346 casos confirmados y 143 muertes en siete países. Colombia y Brasil lideraron las estadísticas, seguidos de cerca por Perú y Venezuela, donde se notificaron 32 casos y 19 fallecimientos.
- Arranque de 2026: En apenas siete semanas de este año, ya se confirman 34 casos humanos y 15 defunciones repartidas entre Bolivia, Colombia, Perú y nuestro país.
El arma principal: La vacuna
La OPS fue enfática: no hay tratamiento específico para la fiebre amarilla una vez que da el cuadro grave, pero existe una solución definitiva.
- Vacunación: Es la medida más eficaz. Una sola dosis suele ser suficiente para proteger de por vida.
- Vigilancia: Los países deben monitorear no solo a los humanos, sino también la muerte de monos en zonas boscosas, que suele ser la primera señal del virus.
- Información a viajeros: Quienes se desplacen a zonas de riesgo deben estar vacunados al menos 10 días antes de su viaje.
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