A través de sus canales oficiales, Gil calificó la relación como "sólida y sincera", destacando que ambos pueblos comparten una historia de resistencia y una visión común sobre la necesidad de un orden internacional más justo.
Un frente común contra la hegemonía
La reunión no solo fue protocolar; tuvo un profundo peso geopolítico en el contexto actual que atraviesa el país. Los puntos neurálgicos del diálogo incluyeron:
- Defensa de la Soberanía: Ambos diplomáticos ratificaron el rechazo absoluto a las sanciones unilaterales y a los modelos hegemónicos que buscan tutelar a los Estados independientes.
- Cooperación Sur-Sur: Se revisaron proyectos en áreas estratégicas como agricultura, energía y educación, fundamentales para el desarrollo económico nacional sin dependencias tradicionales.
- Diplomacia de Paz: Vietnam, fiel a su historia, reiteró su compromiso con el principio de no injerencia, un pilar que ha convertido a la nación asiática en un socio de confianza para Caracas.
Vietnam: El socio estratégico en el sudeste asiático
Para Venezuela, fortalecer los lazos con Hanói representa una ventana de oportunidad tecnológica y productiva. Vietnam ha demostrado ser un ejemplo de desarrollo sostenido bajo un modelo de autodeterminación, una experiencia que Venezuela busca intercambiar para potenciar la producción interna.
“Revisamos y fortalecemos nuestra alianza bilateral, así como nuestra posición conjunta en diversos temas de interés geopolítico regional”, expresó el canciller Gil, subrayando que la paz mundial solo es posible mediante el respeto mutuo entre iguales.
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!