Para asegurar el cumplimiento estricto de esta norma, el COI implementará una prueba genética del gen SRY a todas las atletas que aspiren a clasificar en pruebas femeninas. Según el comunicado oficial, la ciencia respalda este gen como la prueba más precisa del desarrollo sexual masculino, factor que —según el organismo— otorga ventajas físicas que rompen la igualdad de condiciones en la alta competencia.
"Márgenes que marcan la victoria"
Kirsty Coventry, quien asumió la presidencia en junio pasado, fue tajante al justificar este giro en la política que desde 2021 permitía a cada federación decidir sus propios criterios:
«En los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. Está absolutamente claro que no sería justo que los hombres biológicos compitieran en la categoría femenina», afirmó Coventry.
Es importante destacar que estas directrices:
- No son retroactivas: Los resultados de juegos anteriores se mantienen.
- Son exclusivas para el alto rendimiento: No aplican necesariamente al deporte recreativo o de formación.
- Criterio Unificado: El COI vuelve a centralizar la responsabilidad que antes tenían las federaciones individuales.
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