No solo caminó; el G1 completó una travesía de más de 130.000 pasos sobre nieve virgen para "dibujar" un emblema gigante de los Juegos Olímpicos de Invierno. La figura, de 186 metros de largo, es la prueba de que la robótica ya no está limitada a los laboratorios con clima controlado.
Pequeño en tamaño, gigante en potencia
El G1 no es un gigante metálico tosco. Con apenas 1,32 metros de altura y un peso de 35 kg, este robot destaca por su agilidad y su capacidad de "plegarse" para ser transportado como si fuera una maleta.
Lo que hace especial al G1:
- Velocidad: Puede correr a 7,2 km/h, un paso bastante rápido para un humanoide de su tamaño.
- Destreza "humana": Sus manos de tres dedos no son solo para saludar; pueden manipular herramientas y realizar tareas domésticas con una precisión sorprendente.
- Cerebro de IA: La versión más avanzada (EDU) cuenta con tecnología NVIDIA Jetson Orin, lo que le permite aprender por imitación. Si tú lo haces, él aprende a hacerlo.
- Visión Total: Gracias a su sensor LiDAR 3D de 360°, el robot "ve" en todas direcciones, evitando obstáculos incluso en medio de una ventisca.
¿El futuro en nuestras casas?
Unitree no solo busca equipar laboratorios. Con el lanzamiento de este modelo, la empresa reafirma su intención de democratizar la robótica. El G1 está diseñado para ser producido en masa, lo que podría significar que, en un futuro cercano, estos asistentes biónicos podrían estar ayudándonos en tareas de rescate, servicios o incluso en el mantenimiento de infraestructuras en zonas de clima difícil.
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