Este recorte representa una contracción del 18,4 % de la plantilla estatal, ejecutada mediante una combinación de despidos directos, retiros voluntarios y la no renovación de contratos, siguiendo las directrices de austeridad exigidas por organismos financieros internacionales.
Este recorte representa una contracción del 18,4 % de la plantilla estatal, ejecutada mediante una combinación de despidos directos, retiros voluntarios y la no renovación de contratos, siguiendo las directrices de austeridad exigidas por organismos financieros internacionales.
Radiografía del ajuste: los sectores más golpeados
El vaciamiento del Estado no ha sido uniforme, ensañándose con áreas estratégicas que garantizan desde la logística básica hasta la soberanía científica del país.
La Administración Centralizada fue la más afectada en términos relativos, con la eliminación de 16.918 puestos, lo que significa que casi uno de cada tres trabajadores (30,2 %) fue despedido. Por su parte, los Organismos Descentralizados, fundamentales para la regulación económica, registraron 20.537 bajas, mientras que las Empresas y Sociedades Estatales —muchas de ellas en proceso de privatización— perdieron 21.075 empleados. Finalmente, las Dependencias Territoriales, que llevan la presencia del gobierno a las provincias más alejadas, sumaron más de 3.000 despidos adicionales.
Servicios en jaque: De la ciencia al correo
Más allá de las cifras, la preocupación de los analistas radica en la capacidad operativa que le queda al país para cumplir sus funciones mínimas.
- En el Correo Argentino, los 5.284 despidos ponen en riesgo la distribución de documentos de identidad, medicamentos y la logística de futuras elecciones.
- El sector de Ciencia y Técnica (CONICET) perdió 2.094 trabajadores, debilitando áreas críticas de investigación en salud y energía.
- El transporte ferroviario sufrió la baja de 3.637 operarios, lo que ya se refleja en retrasos sistemáticos en los trenes federales.
- Incluso las Fuerzas Armadas sumaron más de 2.600 cesantías repartidas entre la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército.
"Un superávit de cementerios"
Hernán Letcher, director de CEPA, ha sido tajante al calificar los resultados financieros de la Casa Rosada. Para el economista, el superávit fiscal no es producto de una mayor eficiencia, sino de "apagar la economía" y recortar la inversión pública a niveles históricos. Además, advirtió que quienes aún conservan su empleo han visto su salario real desplomarse un 35 % en estos dos años.
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