Ver una serie en Netflix o un documental en Disney+ ya no será un terreno libre de supervisión en el Reino Unido. Este martes, la Ofcom (el ente regulador de comunicaciones británico) anunció que estas plataformas deberán ajustarse al mismo código de conducta que rige a emisoras históricas como la BBC.
La medida busca poner orden en un mercado que ha crecido de forma exponencial, dejando atrás a la televisión en vivo. Según los datos oficiales, el 85% de los británicos consume servicios bajo demanda cada mes, superando con creces al 67% que todavía sintoniza la programación tradicional.
¿Qué cambia para el espectador y las empresas?
La regulación no es solo un trámite; otorga "dientes" a la Ofcom para intervenir en áreas que antes eran exclusivas de las políticas internas de cada empresa:
- Imparcialidad en las noticias: Si una plataforma ofrece contenido informativo, este deberá ser preciso y equilibrado, tal como se le exige a los noticieros de señal abierta.
- Protección de audiencias: Se endurecerán los controles para evitar que contenidos dañinos o inapropiados lleguen a menores de edad sin las debidas advertencias.
- Accesibilidad obligatoria: El uso de subtítulos y audiodescripción para personas con discapacidad visual o auditiva dejará de ser una opción y pasará a ser una obligación legal.
Poder para investigar y sancionar
Hasta ahora, las plataformas operaban bajo sus propios estándares globales. Con este cambio, la Ofcom tendrá la autoridad para investigar denuncias de los usuarios y aplicar multas o medidas correctivas si considera que se ha violado el código de contenidos.
«Garantizar que las noticias se transmitan de manera precisa y proteger a las audiencias es fundamental en una era donde el streaming es la primera opción en la mayoría de los hogares», afirmó la institución en su comunicado oficial.
Ver una serie en Netflix o un documental en Disney+ ya no será un terreno libre de supervisión en el Reino Unido. Este martes, la Ofcom (el ente regulador de comunicaciones británico) anunció que estas plataformas deberán ajustarse al mismo código de conducta que rige a emisoras históricas como la BBC.
La medida busca poner orden en un mercado que ha crecido de forma exponencial, dejando atrás a la televisión en vivo. Según los datos oficiales, el 85% de los británicos consume servicios bajo demanda cada mes, superando con creces al 67% que todavía sintoniza la programación tradicional.
¿Qué cambia para el espectador y las empresas?
La regulación no es solo un trámite; otorga "dientes" a la Ofcom para intervenir en áreas que antes eran exclusivas de las políticas internas de cada empresa:
- Imparcialidad en las noticias: Si una plataforma ofrece contenido informativo, este deberá ser preciso y equilibrado, tal como se le exige a los noticieros de señal abierta.
- Protección de audiencias: Se endurecerán los controles para evitar que contenidos dañinos o inapropiados lleguen a menores de edad sin las debidas advertencias.
- Accesibilidad obligatoria: El uso de subtítulos y audiodescripción para personas con discapacidad visual o auditiva dejará de ser una opción y pasará a ser una obligación legal.
Poder para investigar y sancionar
Hasta ahora, las plataformas operaban bajo sus propios estándares globales. Con este cambio, la Ofcom tendrá la autoridad para investigar denuncias de los usuarios y aplicar multas o medidas correctivas si considera que se ha violado el código de contenidos.
«Garantizar que las noticias se transmitan de manera precisa y proteger a las audiencias es fundamental en una era donde el streaming es la primera opción en la mayoría de los hogares», afirmó la institución en su comunicado oficial.
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