El comunicado, compartido por el canciller Yván Gil, enfatiza que Venezuela es una nación orgullosamente mestiza y que cualquier intento de estigmatización racial es "políticamente regresivo" y contrario al ideario bolivariano. La delegación diplomática subrayó que llamar «mona» a una figura política femenina no es una opinión, sino un acto de violencia política basada en género que viola los estándares mínimos de convivencia democrática y los derechos humanos internacionales.
Puntos clave de la denuncia diplomática:
- Violencia de Género: Se denuncia la instrumentalización del espacio público para difundir misoginia y odio contra las mujeres en política.
- Identidad Mestiza: El texto reafirma que las raíces indígenas, africanas y europeas de Venezuela son pilares éticos que no pueden ser degradados.
- Exigencia de Respeto: Venezuela exige que sus figuras históricas y políticas dejen de ser blanco de discursos que evocan prácticas de exclusión y desprecio histórico.
- Disculpas al Pueblo Español: La Embajada expresó sus disculpas a la sociedad española, reconociendo que España conoce de cerca el horror de los crímenes de odio y el fascismo.
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