Venezuela tiene la mano tendida, pero con las reglas claras. Este viernes, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, lideró una reunión de alto nivel con los principales actores del sector de hidrocarburos del país. El mensaje central fue un llamado directo a los Estados Unidos: es hora de transitar hacia una agenda energética basada en el respeto y la cooperación bilateral efectiva.
Rodríguez fue enfática al señalar que las llamadas "sanciones" han dejado de ser un tema meramente político para convertirse en un freno que afecta a toda la sociedad: desde el gran empresario hasta el académico y el obrero petrolero.
Un camino diplomático por la estabilidad global
La propuesta del Ejecutivo es construir un puente diplomático sólido que permita:
- Cooperación real: Una relación ganar-ganar que aporte estabilidad al volátil mercado energético internacional.
- Fin de las restricciones: El levantamiento definitivo de las medidas coercitivas para liberar el potencial productivo total del país.
- Soberanía absoluta: Un desarrollo de la industria nacional sin tutelajes extranjeros, bajo principios de transparencia y autodeterminación.
«El entendimiento mutuo es la única vía para dirimir las diferencias políticas y avanzar hacia una estabilidad productiva regional que beneficie a todos», sentenció la mandataria ante el gremio empresarial.
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!