Mientras en Venezuela observamos el cielo gris por el polvo sahariano, en las profundidades de ese mismo desierto, en Níger, un equipo de científicos acaba de desenterrar un tesoro prehistórico. Se trata del 'Spinosaurus mirabilis', una nueva especie de dinosaurio carnívoro que ha dejado boquiabiertos a los expertos por su extraño parecido con las criaturas mitológicas.
El equipo, encabezado por el reconocido paleontólogo Paul Sereno, encontró restos excepcionalmente conservados de este gigante del período Cretácico. Lo más impresionante es su cabeza: lucía una cresta ósea de 50 centímetros de altura con forma de cimitarra (una espada curva) y un hocico alargado lleno de dientes diseñados para atrapar peces.
¿Un dragón o una garza gigante?
Aunque en las redes sociales ya lo bautizaron como el "dinosaurio dragón", los científicos prefieren un apodo más terrenal pero igual de aterrador: la «garza infernal».
A diferencia de otros parientes que vivían casi siempre en el agua, este Spinosaurus se comportaba como las garzas que vemos en nuestros esteros llaneros; caminaba por aguas poco profundas buscando su presa, pero con una diferencia de tamaño notable:
- Longitud: Entre 12 y 13 metros (largo como un autobús).
- Peso: Unas 7 toneladas.
- Cresta: No era para pelear, sino para "presumir" ante las hembras o asustar a sus rivales, según el estudio publicado en la revista Science.
Cuando el Sahara era un paraíso verde
Este descubrimiento nos recuerda que el mundo da muchas vueltas. Hace 95 millones de años, el lugar de donde hoy viene el polvo que llega al Orituco era una región húmeda, llena de ríos caudalosos y vegetación exuberante. El Spinosaurus mirabilis era el rey de esos ecosistemas fluviales antes de que el clima transformara todo en arena.
Las expediciones en esta zona remota del Sahara central comenzaron en 2022, explorando terrenos que geólogos franceses habían marcado hace décadas pero que nadie se había atrevido a excavar hasta ahora.
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