¿Fama o crueldad? PETA exige traslado urgente del mono bebé Punch por «trauma psicológico»

Elorituco.com
25 Feb 2026
5 min lectura

El pequeño macaco japonés, que se volvió viral por aferrarse a un peluche tras el rechazo de su madre, es el centro de una fuerte polémica. La ONG animalista denuncia que el zoológico de Ichikawa prioriza la venta de entradas sobre el bienestar del animal, quien vive en un «pozo de cemento» lejos de su entorno natural.

El mundo de las redes sociales suele enamorarse de imágenes "tiernas" sin ver lo que hay detrás. El caso de Punch, un macaco japonés de apenas siete meses, ha pasado de ser un video viral a una batalla por los derechos animales. Este martes, la organización PETA Asia alzó su voz para exigir que el mono bebé sea trasladado de inmediato a un santuario especializado.

Punch fue rechazado por su madre al nacer en julio de 2025 y, desde entonces, su único consuelo ha sido un peluche de orangután. Aunque para muchos usuarios de internet la imagen es conmovedora, para los expertos es una señal de alarma sobre su salud mental.

Un sustituto de felpa no es una madre

Jason Baker, presidente de PETA Asia, fue tajante al señalar que un animal tan social como un macaco no puede desarrollarse correctamente en soledad o interactuando con objetos inanimados.

«Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales en un hábitat natural rico, y no buscando el consuelo de un juguete en un pozo de cemento», declaró Baker.

El lado oscuro de la fama viral

La organización sostiene que el fenómeno de Punch, al igual que ocurrió con la hipopótama Moo Deng, solo alimenta un ciclo de explotación. Denuncian que los zoológicos utilizan a las crías para aumentar la venta de boletos mientras los animales sufren daños emocionales irreparables.

La polémica creció recientemente tras la difusión de videos donde Punch aparece intimidado por otros macacos adultos. Mientras el zoológico de Ichikawa defiende que es un proceso "normal de socialización", PETA asegura que el pequeño no tiene las herramientas para defenderse ni integrarse sanamente en esas condiciones.

La meta: Un santuario real

La exigencia es clara: que las autoridades del zoológico "hagan lo correcto" y permitan que Punch sea integrado a un santuario reputado. Allí, el pequeño macaco podría dejar atrás su peluche y empezar a relacionarse con otros de su especie en un entorno que priorice su bienestar psicológico por encima del espectáculo.

Desde la redacción de ElOrituco.com, nos unimos al llamado por el respeto a la vida silvestre. En nuestras tierras llaneras sabemos que cada criatura tiene su lugar en la naturaleza, y ese lugar nunca debería ser una jaula para el entretenimiento humano.

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